La sananga es una preparación ocular tradicional elaborada a partir de la corteza de raíz de arbustos del género Tabernaemontana — con mayor frecuencia Tabernaemontana undulata, y a veces T. sananho — de la familia Apocynaceae. Se administra en gotas colocadas directamente en los ojos por pueblos del Amazonas occidental como los Matsés, Huni Kuin (Kaxinawá) y Yawanawá.
Estas plantas contienen alcaloides monoterpénicos indólicos del tipo iboga, incluidos coronaridina y voacangina (Naidoo et al., 2021). Sin embargo, aplicada en el ojo la sananga no se considera psicoactiva y no produce visiones ni estados alterados. La experiencia definitoria es una sensación de ardor breve pero intenso que dura unos minutos, tras la cual las personas suelen describir visión más clara, calma y concentración.
Tradicionalmente la sananga se usa para agudizar la visión en la caza y para limpiar el «panema» (malestar o mala suerte), y se ha extendido a contextos ceremoniales occidentales. La evidencia científica formal sobre su seguridad y beneficio cuando se aplica en los ojos es muy limitada, y aplicar cualquier extracto vegetal no estéril al ojo conlleva riesgos reales. Esta página resume qué es, qué hace y sus consideraciones de seguridad.