San Pedro — conocido en los Andes como wachuma — es un cactus columnar alto y de rápido crecimiento, nativo de las regiones andinas de Perú, Ecuador y Bolivia. Al igual que el peyote, sus efectos psicodélicos provienen de la mescalina, una fenetilamina que actúa principalmente como agonista de los receptores de serotonina 5-HT2A (Cassels & Sáez-Briones, 2018), aunque San Pedro generalmente contiene una concentración menor que el peyote. Tradicionalmente se prepara hirviendo rodajas del cactus para elaborar una bebida.
La experiencia es larga, normalmente de 10–12 horas o más, y a menudo se describe como suave, cálida y conectada con la naturaleza, generalmente precedida de náuseas. San Pedro se ha utilizado en ceremonias curativas andinas durante miles de años y continúa en tradiciones vivas de curanderos en la actualidad.
Como crece rápidamente y está ampliamente cultivado, San Pedro es una fuente de mescalina mucho más sostenible que el peyote, de lento crecimiento y en peligro. Esta página resume sus efectos y riesgos; para la farmacología subyacente, consulte también nuestra página sobre mescalina.