La ayahuasca es una bebida psicoactiva preparada tradicionalmente en la cuenca amazónica combinando la liana Banisteriopsis caapi con una planta que contiene DMT, con mayor frecuencia las hojas de Psychotria viridis (chacruna). La liana contiene alcaloides beta-carbolínicos (harmina, harmalina, tetrahidroharmina) que inhiben la monoaminooxidasa (MAO); esto impide que el cuerpo degrade el DMT, permitiendo que se active al ingerirlo (Domínguez-Clavé et al., 2016).
El resultado es una experiencia prolongada —normalmente de 4–6 horas— marcada por visiones vívidas, introspección profunda, fuerte liberación emocional y la característica purga física. Utilizada durante generaciones en la sanación indígena amazónica y por iglesias sincréticas como Santo Daime y União do Vegetal, la ayahuasca también se ha convertido en un foco de investigación clínica, con un ensayo controlado aleatorizado que informó efectos antidepresivos rápidos en depresión resistente al tratamiento (Palhano-Fontes et al., 2019).
Debido a que la ayahuasca depende de un inhibidor de la MAO, conlleva importantes riesgos de interacción con medicamentos y la dieta. Esta página resume su farmacología, efectos y riesgos; para más información sobre su principal componente psicoactivo, consulte también nuestra página sobre DMT.