La psilocibina es una triptamina de origen natural presente en más de 200 especies de hongos, sobre todo del género Psilocybe. A menudo llamados «hongos mágicos» o «shrooms», estos hongos se han utilizado durante siglos en algunas culturas y son ahora un foco destacado de la ciencia psicodélica. La psilocibina en sí es inactiva hasta que el organismo la convierte en psilocina, que actúa sobre los receptores de serotonina 5-HT2A.
Una experiencia con psilocibina suele durar de cuatro a seis horas e incluir cambios visuales, una alteración del sentido del tiempo, emociones fluctuantes y, a dosis más altas, un cambio profundo en el sentido de uno mismo. Como con otros psicodélicos clásicos, la experiencia depende en gran medida de la dosis y del «set and setting».
La psilocibina tiene una larga historia de uso ceremonial tradicional en Mesoamérica y se estudia activamente para afecciones como la depresión resistente al tratamiento (Goodwin et al., 2022). Esta página resume su farmacología, efectos, riesgos y prácticas de reducción de daños, basándose en la literatura revisada por pares y recursos consolidados de reducción de daños.